martes, 16 de noviembre de 2021

La despedida

 

Entender la perdida de mi padre fue algo que me costo mucho trabajo y que necesite sobreponerme en mi propia soledad. Nunca pensé que fuera a perder a mi padre de esta manera. Quizás por su condición de salud, pensé que en algún momento íbamos a pasar por una enfermedad, pero la vida decidió llevárselo de otra manera.

Al parecer el domingo antes de que muriera, durante la comida mi papá le comenta a mi mamá que quería irse con sus hijos, a lo que mi mamá le contesto que como el quisiera pensando que tenia el deseo de volver con su familia, que había visitado dos años antes. Mi mamá menciona que comió muy bien. Mi mamá dormía en la planta lata y mi papá dormía en la planta baja.

Ese día estaban en casa solo mi mamá, mi papá y Ricardo. Al parecer mi mamá y Ricardo se fueron a la planta alta y mi papa les dijo que se retiraba a dormir. En algún momento en la tarde mi mamá le pidió a Ricardo que bajara a darle una vuelta a mi papá. Por lo que el bajo y asustado subió y le dice a mi mamá que no despertaba y que tenia los ojos abiertos. Quiero pensar que lo que paso fue que le dio un paro respiratorio. Mi papá murió en su cama, algunos llaman a esta muerte la muerte del rey. Llamaron a un primo y a una ambulancia, pero creo que era ya demasiado tarde, nada se pudo hacer por mi papá. Quizás si hubiera estado ahí mi papá se habría salvado, pero él hubiera no existe.

Yo decidí que ropa iba a vestir mi papá en su funeral, para cuando llegué mi mamá ya había llamado a la funeraria, la hermana de Chacha, Martha que era enfermera se fue a ayudar para que el cuerpo saliera lo más pronto y que no fueran a retrasar este proceso. El hijo de la maestra Grace Timmer que era medico internista nos ayudo a expedir el certificado de defunción de mi papá. También tuve que llamar a mi tío Rafael hermano de mi mamá y decirle que mi papá había muerto. Le llame también a Gregorio hijo mayor de mi papá, a Jorge.

La llegada de mi papá a la funeraria estaba programada para las 0:00 horas, en la funeraria Parque Funeral Colonias. Al llegar a la funeraria solo estábamos mi mamá, Ricardo, David un compañero de escuela que había ido al campamento y que nunca me dejo solo. También estuvieron mi tía Esther, mi tío Jose, Pepe y Sergio. Poco después llego la Sra. Celia de Juan y su esposo. También nos acompañó mi tío Leobardo.

Ver el cuerpo de mi papá en el ataúd para mi fue impresionante, algo que no podre olvidar. Por la mañana como a las 5:30 tuve que salir al cultural para avisar que mi mamá no iba a trabajar porque mi papá había muerto el día anterior. David me acompaño. Decir que mi papá había muerto fue muy difícil para mí. Durante el día, tuve que esperar la llegada de mi tío, que venía de San Jose California.

Afrontar la muerte de mi papá en soledad fue muy difícil para mí, no recuerdo que alguien se haya acercado a consolarme, a darme un abrazo que en ese momento para mi era tan importante. Mi mamá, Ricardo y yo vivimos la partida de mi papá de manera muy diferente.

El cortejo fúnebre partió al cementerio para ahí celebrar su misa de cuerpo presente a las 6 de la tarde. Su partida en este momento de mi vida de verdad me afecto y más porque yo afronte su partida en soledad.

No haber estado en el momento en que murió es algo que no puedo cambiar, pero ahora años después me pongo a pensar que no poder haber hecho nada por el me hubiera afectado aún más.

Hoy han pasado poco más de 35 años y su recuerdo aun está presente en mí.

jueves, 11 de noviembre de 2021

Si hubiera llegado un poco antes...

Como partiremos de esta vida es algo que siempre desconoceremos. Yo en lo particular no creo estar listo para morir, y creo que mucho no lo estamos o al menos eso es lo que pensamos. Muchas personas mencionan que las personas mayores presienten cuando están a punto de partir. Se habla que los enfermos tienen una recuperación repentina antes de morir. Pero mucho de esto es simplemente incierto. Las condiciones en que partiremos son simplemente desconocidas para todos nosotros.

 

Morir para mí no está en mis planes en estos momentos si pudiéramos planear nuestra muerte. Sin embargo, creo que algunas personas son bendecidas con esto. Yo nunca supe si mi papá era o no católico. Se caso por la iglesia con mi mamá después de muchos años de estar casado con ella por lo civil. Al parecer, con su primera esposa si estuvo casado por la iglesia, y el sacerdote que los caso lo confeso y accedió a casarlos. Salvo esa ocasión en que mi papá asistió a misa por su matrimonio es el único recuerdo que tengo de él, cómo católico.

 

Lo que si reconozco es que siempre fue un gran devoto de la virgen de Zapopan. Siempre lo veía orando antes de dormir, siempre bendiciendo y orando por las personas que estaban en su corazón. Cada noche sin falta, antes de dormir lo veía orando, hablando en voz baja encomendando a todos a la virgen de Zapopan.

 

Siempre recuerdo que le pedía a la virgen que le permitiera vivir hasta que yo cumpliera los 18 años. Siempre hacia mandas a la virgen. Estas mandas consistían en entrar de rodillas en un principio desde el atrio hasta el altar de la Basílica de Zapopan. Después solo era desde la entrada de la basílica. Yo siempre lo acompañaba y me arrodillaba junto a él, algunas escuchaban lo que decía otras veces no. Después pasábamos a ver las imágenes de recuerdos de milagros concedidos. Y después a comprar una imagen de la virgen o algún recuerdo para llevar.

 

Además, pasábamos al mercado y mi papá junto a mi mamá compraban chicharrones y algunos chiles jalapeños y pasábamos a sentarnos a la plaza a comer, realmente esta era la mejor parte, no me importaba nada, solo disfrutaba de esos tacos de chicharrones con doble tortilla y un chile jalapeño para después regresar a casa.

 

Yo cumplí los 18 años el jueves 06 de febrero de 1986, en el fin de semana que le seguía, saldría de campamento, pues en ese entonces yo era miembro de grupo 25 de scouts de México. Era un grupo pequeño, pero todos éramos muy unidos. Yo junto a tres compañeros planeamos ese fin de semana ya que íbamos a formar parte del clan de Rovers, rama más alta de los grupos scouts y yo era el que tenía más experiencia, por lo que planee junto a mis amigos ese fin de semana. Nos veríamos en mi casa y de ahí saldríamos a la central camionera para partir de campamento.

lunes, 1 de noviembre de 2021

Las Tragedias pueden unir vidas.

Las tragedias pueden llevarnos a grandes historias. No siempre lo que veamos como desgracias nos llevaran a vivir en la tristeza. Definitivamente perder a un ser amado significa un gran dolor, que quizás nunca se podrá olvidar, pero deberemos de aprender a vivir con esta ausencia.

 

Mi papá a pesar de los años cuando hablaba de su mamá terminaba con lágrimas en sus ojos, la primera vez que vi a mi papá llorar fue para mi algo que no podré olvidar, ver como su lagrimas corrían por sus mejillas y como decía que su mamá le había hecho tanta falta. Verlo quebrarse ante ese recuerdo que había pasado ya hace tantos años no lo entendí sino hasta que lo perdí yo a él.

 

Por el lado de mi mamá es algo distinto, quizás los pocos años de haber convivido con su papá, quizás el dolor era más por haber sido abandonada de alguna manera. Y, sin embargo, hasta donde pude entender no tenía resentimientos para con mi abuela. Si existieron algunas diferencias, pero el amor pudo más y siempre mi abuela estuvo al lado de nosotros de una forma u otra. No puedo recordar momentos en que ella no estuviera con nosotros.

 

Historias tan distantes y tan diferentes entre sí, pero que la vida, el destino, el universo, o Dios unieron. Doy gracias a Dios por haberlos unido, sin ellos mi vida como es ahora no sería lo que es. De ambos aprendí muchas cosas. A ambos los extraños de diferente manera y por circunstancias diferentes. Pero siempre estaré agradecido con ellos, siempre habrá un lugar especial en mi corazón donde sus recuerdos vivirán por siempre a pesar de su ausencia.

 

Con mi padre la relación fue mucho más cercana, quizás porque pase mucho más tiempo con él, y porque quizás teníamos muchas cosas que compartir, el gusto por el beisbol, mi pasión por escuchar sus historias de cuando era joven, de sentarme aun siendo un adolescente en sus piernas y pedirle que me besara, o que me rosara con su barba y después cuando sufrió una embolia yo lo bañaba y lo rasuraba, siempre respetando su privacidad. durmiendo a su lado cuando viajo de regreso a Estados Unidos a reunirse con sus hijos y con sus hermanos que había dejado atrás, por estar al lado de mi mamá.

 

Como mi madre la relación fue un poco más tormentosa, un poco más ríspida. Hubo mucho momento felices peo también hubo muchos momentos que quisiera olvidar. Un recuerdo que tengo de ella y que es quizás con el que me quiero quedar es cuando en una ocasión mi papa no accedió a tenerme entre sus piernas y ella me consoló. también tuvimos momentos en que por su carácter nos separamos el uno del otro. Creo yo que uno de los momentos más ríspidos fue cuando al morir mi papá, ella me culpo por no haber estado en casa. Recuerdo que al entrar me dijo que yo tenía la culpa de que mi papá hubiera muerto. quizás el sentirse sola, desprotegida la hizo decirme eso. Y si, nuestra relación cuando crecí fue más difícil y con la ausencia de mi papá mucho más.