martes, 12 de marzo de 2024

La Muerte llego sin ser invitada.

Este blog estaba pensado para compartir un poco de mí y de mis experiencias con mis hijos, pero hoy he decidido hacer una excepción a esto.

 

La vida da muchas vueltas y une nuestros caminos con quienes menos esperaríamos y de las maneras más extrañas. Hace 34 años, la vida hizo que mi camino se cruzara con la mujer que hoy sería mi esposa. Hace 34 años encontré la familia que no había tenido y tres años después habría recibido la bendición más grande que alguien puede tener: mi primer hijo.

 

No fue fácil. Ella y yo tuvimos que pasar muchas pruebas juntos, pero hasta hoy y quizás hasta el fin de mis días estaré a su lado. No solo me ha dado la dicha de tener dos hijos grandiosos, sino que también me dio la oportunidad de pertenecer a una familia.

 

Al inicio de nuestra relación, don Gildardo (el papá de mi esposa) fue un gran pilar en el que pudimos apoyarnos. Siempre estuvo a nuestro lado sin darnos la espalda, incluso cuando las cosas no sucedieron como él hubiera deseado. Luz Aurora también fue y ha sido pilar de nuestra relación. Con mi suegra las cosas no fueron fáciles, pero yo la entiendo. Como padres, siempre tenemos grandes expectativas y deseamos que las cosas sucedan como creemos que es lo mejor para nosotros, pero no siempre las cosas resultan así.

 

También estuvo Javier, aunque al principio también resultó difícil, sobre todo para mi esposa, contar con la aceptación por parte de él. Poco a poco nos fuimos acercando a todos, pero la vida tendría otros caminos por recorrer para todos nosotros: un camino sinuoso lleno de retos. Don Gildardo sufrió un derrame cerebral que, al cabo de dos largos años, lo llevaría a la inevitable muerte.

 

Don Gildardo murió rodeado de su esposa, Doña Cuca, y de sus hijos: Javier, Luz Aurora y Miriam, mi esposa.

 

En ese momento, el acercamiento con mi suegra se había dado, las heridas se estaban aliviando. Ya éramos todos una familia.

 

Convivir con un enfermo te hace pensar que quizás la muerte puede ser lo mejor. Ver el sufrimiento de esas personas que queremos nos rompe el corazón todos los días. Sin embargo, no pensamos en nuestra propia muerte. No pensamos en que la muerte está rondando y que puede llegar en el momento menos pensado.

 

Pasaron los años y muchos familiares partieron. Por algunas circunstancias fuera de nuestras manos, mi hijo mayor cuidó de mi suegra mientras estaba en la universidad, pero al momento de tener que hacer su servicio social tuvo que partir y en ese momento mi cuñado se hizo cargo de ella.

 

Mi suegra ha sido bendecida con una vida saludable y larga. Pasó por una cirugía en la cual le retiraron su vesícula, pero se recuperó muy bien. Nos dio un susto, pero no pasó de ser solo un susto. Los doctores estaban sorprendidos de su recuperación.

 

Así pasaron los años, y cumplió 103 años. Cada año nos reunimos en la casa de Luz, lo celebramos con una carne asada. Como cada año, todos juntos, aunque en esta ocasión solo faltó Miguel, que está realizando su posgrado en Cancún. Cada vez que tiene vacaciones, Miguel viene a Guadalajara. La última ocasión fue en diciembre, pasó la Navidad y el Año Nuevo.

 

Javier tenía su propio método para cuidar a mi suegra. Aunque todos criticábamos que la dejara sola por largos lapsos de tiempo, a él parecía no importarle. Creo que simplemente él pensaba que todo estaría bien.

 

Para el mes de julio, Miguel tenía que rotar en la ciudad de Guadalajara, motivo que nos puso muy felices a todos en casa. Llegó un viernes por la tarde. Afortunadamente, no llovió. Miriam tenía muchos planes para su estancia. Generalmente, siempre trata de programar comidas que le gustan a Miguel, y esta ocasión no fue la excepción. Los sábados tengo clases, por lo que por la mañana no estuve con él, pero por la tarde fuimos por unas nieves de garrafa a San Antonio. Y así llegó el domingo, todo parecía estar bien. Por la tarde, el clima estaba nublado y llovió un poco. Cerca de las 6 de la tarde, recibimos una llamada de Luz mencionando que Javier no contestaba el teléfono y que tenía rato esperándolo afuera de la casa. Le mencioné a Miriam que le dijera que se pasara, ya que podría pasarle algo a su mamá. Pero en ese momento arreció la lluvia. Después, recibimos una llamada de Luz mencionando que al parecer Javier estaba muerto. Salimos rápidamente. En ese momento, Miguel no estaba ya que había salido con una compañera de la universidad que también es doctora y que estaba rotando en el Hospital Civil de Guadalajara. Tuvimos que pedir un Uber ya que él se había llevado el auto. Llegamos en aproximadamente 10 minutos, y en efecto, Javier ya tenía tiempo de haber muerto, ya que presentaba rigor mortis. En la casa también estaba Pancho, primo hermano y también doctor.

 

Luz no podía entender cómo Javier pudo haber muerto. En ese momento, lo que nos apuraba era mi suegra, ya que no sabíamos cómo se encontraba. Asumimos que Javier murió en la madrugada del domingo, por lo que mi suegra no había comido. Se decidió sacarla de la casa y llevarla a casa de Luz Aurora. Miriam se quedaría con ella, y Luz regresaría para entonces proceder a decidir qué hacer. Para ese entonces, Miguel también estaba allí. El problema era cómo tramitar el certificado de defunción de Javier y ver cómo se iba a disponer de su cuerpo.

 

Además de todo esto, también tuvimos que llamar a sus hijos y a uno de sus nietos. Contactamos a Javier, Martha, Laura y a su nieto Sebastián. Comunicar la muerte de alguien no es nada fácil. La última vez que lo había hecho fue cuando murió mi papá. Sebastián llamó preguntando qué había pasado y mencionando que se iba a venir desde Ciudad Guzmán. Poco después, tomé la llamada de Martha. Ella me pedía que no moviéramos a su papá, pero por el tiempo que tenía de haber fallecido, le mencioné que no iba a ser posible, además de que llegar desde Querétaro a Guadalajara les iba a tomar al menos 6 horas.

 

Nos comunicamos con el Dr. Ricardo para ver si él podía expedir el certificado de defunción, pero estaba en el aeropuerto. La compañera de Miguel le mencionó que en la funeraria nos podrían apoyar con ese trámite. Miriam contactó al médico y este mandó a un médico para levantar el acta de defunción. Mientras tanto, yo llamé a la funeraria para iniciar el trámite y acelerar todo.

 

El médico llegó alrededor de las 2:30 de la mañana, y la funeraria llegó por el cuerpo de Javier cerca de las 3:30 de la mañana. Por el tiempo transcurrido desde la muerte de Javier, les fue difícil acomodar su cuerpo. Cuando estaban por sacar el cuerpo de Javier, se acercaron varias vecinas a preguntar qué había sucedido y, al mismo tiempo, a dar el pésame a Luz Aurora.

 

El único hijo que estuvo allí fue Javier Jr. (Javi). Una vez que la funeraria partió, Luz Aurora y yo nos dirigimos a la funeraria para completar los trámites para las exequias de Javier. Esto fue cerca de las 4 de la mañana. Nos mostraron la capilla y las condiciones de cómo se iba a realizar todo al día siguiente. Salimos y nos dirigimos a descansar. Luz Aurora se fue al Palomar y yo a casa. Eran casi las 4:30 de la mañana.

 

Llegué a casa, preparé mi ropa y me bañé lo más rápido posible para salir temprano por Luz Aurora y dirigirnos a la funeraria. Teníamos que estar a las 9 de la mañana para recibir la capilla.

 

Salí poco después de las 7 de la mañana para poder estar con Luz lo más temprano posible y salir a la funeraria para recibir la capilla. Y sin embargo, llegar a la capilla nos tomó más tiempo del que consideramos. Ya en el camino nos hablaron para avisarnos que ya Martha, su hija, estaba allí y quería pasar a la capilla, a lo que Luz Aurora accedió. Llegamos a la funeraria a las 10 de la mañana. Pasamos a la capilla y vimos a Javier para luego realizar los trámites del cementerio. Las oficinas donde debíamos ir estaban cruzando la avenida.

 

Al estar en la oficina para terminar los trámites, le comentan a Luz Aurora que el documento que necesitaba era el original y no copia, a lo que Luz Aurora comentó que era el que le habían proporcionado y que no tenía otro. Nos comentaron que sin el documento original no podían realizar los trámites en el cementerio, que iban desde abrir la fosa, traslado al cementerio y misa. Nos dijeron que deberíamos levantar un acta en la procuraduría para poder realizar este trámite. Y para que este trámite se realizara a tiempo, debíamos llevar copia del acta antes de las 2 de la tarde. Esta oficina está en la calle 14 de la zona industrial de Guadalajara, por lo que decidimos salir inmediatamente.

 

Ya en la procuraduría, el trámite fue sencillo, le tomaron declaración a Luz Aurora, nos entregaron copia del acta y salimos inmediatamente a la funeraria. Llegamos a las oficinas a la 1:45 de la tarde y se dio trámite a todo lo relacionado con la apertura de fosa y traslado de Javier al cementerio. Se decidió realizar el sepelio al día siguiente, misa a las 11 de la mañana y entierro a las 12:00 pm.

 

Afrontar la pérdida de un miembro de la familia no es fácil y como se dieron las cosas con Javier fue mucho más difícil, para todos. En la capilla ardiente estaban los hijos de Javier, Martha, Laura y Javier, pero más parecía una reunión de amigos y conocidos que un funeral. Los familiares de mi esposa estaban consternados con la muerte de Javier. A la hora de comer, Luz Aurora decidió salir y buscar dónde comer, aunque los hijos de Javier nos preguntaron si queríamos algo de comer.

 

La actitud de estos muchachos dejó mucho que desear. Alicia, prima y madrina de mi esposa, nos invitó a rezar un rosario, a lo que Martha comentó que rezara uno chiquito. ¿En qué cabeza cabe rezar un rosario chiquito? Distraídos, con la atención en otras cosas menos en lo que estaba sucediendo.

 

Más tarde llegó más familia, muchos llegaron de Etzatlán y también familiares que viven en Guadalajara. Las hijas de Laura jugando, ahora comprendo por qué mencionan que no hay que llevar niños pequeños a funerales.

 

Más tarde llegó mi hijo Emmanuel, se quedó un rato con Luz Aurora, después salimos porque tenía que pasar por Miguel a CUCS y llevarlos a la casa. Llovió cuando ya íbamos por Miguel, pero logramos llegar por él. Ya en la casa, fueron por unos tacos y cenamos rápido, tenía que regresar a la funeraria para que Luz pudiera dormir.

 

Ya en la funeraria, ya había pocas personas. Básicamente, solo llegué y me llevé a Luz a su casa en el Palomar.

 

Ya en la mañana, el cortejo salía a las 11 de la mañana para celebrar misa de cuerpo presente. Llegamos al cementerio, pagamos la misa y despedimos a Javier. A las 12:30 ya todo había terminado. La Muerte llegó sin ser invitada.

 

 

 

 


miércoles, 18 de mayo de 2022

¿Que vino despues del Funeral?

Entender que mi papá había partido fue algo sumamente difícil y más porque tuve que afrontar su partida en la soledad. Llorar en silencio se volvió en momentos en una rutina. después de haber sepultado a mi papá, regresamos a casa, ahí llego Jimmy uno de hijos de mi papá, el único que pudo venir después de su muerte.

Afrontar la partida de mi papá fue realmente difícil, aunque también vinieron otras circunstancias que no estuvieron en mis manos poder controlarlas. La relación con mi mamá siempre fue ríspida, aunque hubo momento que también fueron buenos. Quisiera entender lo que pasaba por la mente de mamá. Siempre fue de carácter fuerte, quizás por los muchos problemas que tuvo durante su vida y quizás el no saber cómo sacar todos esos sentimientos lo que hizo que nuestra relación fuera en momentos muy mala. Creo que ambos seguimos caminos diferentes en lo que se refiere a aceptar la partida de mi papá. En ningún momento nos acercamos el uno al otro para saber cómo nos sentíamos, para saber cómo sanar nuestro corazón. La partida inesperada de mi papá fue muy dolorosa. Yo siempre pensé que pasaríamos por una enfermedad larga y dolorosa. Por noches de desvelo y dolor y sin embargo no fue así. Mi papá se acostó y simplemente ya no se levantó.

Cada uno afronto su dolor en soledad, mi mamá, Ricardo y yo. Cada uno vivió su luto en la manera como pudo, creo que ninguno supimos pedir ayuda. Para mí, perder a mi papá me causo mucho dolor. En muchas ocasiones despertaba sollozando, esperando poder volver a verlo, de tener lo de nuevo junto a mí.

Mi mamá trato de seguir adelante, de mantenerse fuerte, de tratar de seguir su rutina, solo falto el día del sepelio de papá al trabajo, al día siguiente se presentó a trabajar. Creo que para ella fue su terapia, fue su manera de poder superar su perdida. Todos la cobijaron y le brindaron su apoyo. Yo por mi parte no hable de mis sentimientos con nadie, me guarde cada lagrima para mí. Pero algo curioso que paso fue que perdí el miedo a la obscuridad, mi cuarto estaba en la segunda planta de mi casa y bajar por las noches siempre me causaba miedo, y no fue hasta que murió mi papá que este miedo desapareció. Bajar ya no me causaba ningún temor, ya no tenia ninguna ansiedad.

Pero no todo fue miel sobre hojuelas, los problemas con mi mamá subieron de intensidad. En aquel momento muchos eventos se llevaron acabo para cambiar nuestras vidas.

Mi mamá entraba a trabajar a las 6:00 de la mañana, y para poder llegar tenía que tomar un camión que pasaba a cuadra y media de la casa. Antes de la muerte de mi mamá mi papá la acompañaba a tomar el camión, regresaba y le daba de comer a los pajaritos que tenía, sensontles, cardenales, canarios, pericos australianos y después iba a despertarme siempre con un café, para irme después a la escuela.

A la muerte de mi papá, mi mamá se iba sola a tomar el camión. Una mañana que parecía igual que las demás, mi mamá fue abordada por dos oficiales de la policía federal. Para aquel entonces cerca de nuestra casa se encontraba un hospital municipal y en este había una estación de policía en la cual también había un ministerio público.

Aparentemente cuestionaron que estuviera caminando sola por la calle, la subieron al auto y poco después la violaron. La dejaron cerca del mercado de abastos, que en aquel entonces tenia muchos lugares donde había lotes baldíos. Mi mamá regreso caminando a la casa, entro al cuarto, se baño y se fue a trabajar.

Desde luego saber lo que paso con tu mamá y verte impotente de poder hacer algo fue muy difícil para mí. La impotencia y el deseo de salir y buscar y matar a quien había lastimado era algo que me quemaba. Realmente si hubiera sabido quien le hizo daño, no se qué hubiera hecho.

En el trabajo todos estaban consternados por lo que le había sucedido, la Sra. Celia de Juan, Cuca Figueroa, Martha Hernandez, Salvador Urbano, todos estaban junto a ella, consolándola, dándole apoyo. Entre lo que le sugerían a mi mamá era ir a levantar una demanda, pero ella se negó.

A partir de ahí, yo me levanté para acompañarla a tomar el camión y después me fui con ella a ayudarla con su trabajo.

Y como sucedió con la muerte de mi papá, mi mamá afronto esto en soledad, y aunque todos los que se enteraron la apoyaron, ella aparentemente se mantuvo fuerte pero su dolor siempre estuvo ahí.


martes, 16 de noviembre de 2021

La despedida

 

Entender la perdida de mi padre fue algo que me costo mucho trabajo y que necesite sobreponerme en mi propia soledad. Nunca pensé que fuera a perder a mi padre de esta manera. Quizás por su condición de salud, pensé que en algún momento íbamos a pasar por una enfermedad, pero la vida decidió llevárselo de otra manera.

Al parecer el domingo antes de que muriera, durante la comida mi papá le comenta a mi mamá que quería irse con sus hijos, a lo que mi mamá le contesto que como el quisiera pensando que tenia el deseo de volver con su familia, que había visitado dos años antes. Mi mamá menciona que comió muy bien. Mi mamá dormía en la planta lata y mi papá dormía en la planta baja.

Ese día estaban en casa solo mi mamá, mi papá y Ricardo. Al parecer mi mamá y Ricardo se fueron a la planta alta y mi papa les dijo que se retiraba a dormir. En algún momento en la tarde mi mamá le pidió a Ricardo que bajara a darle una vuelta a mi papá. Por lo que el bajo y asustado subió y le dice a mi mamá que no despertaba y que tenia los ojos abiertos. Quiero pensar que lo que paso fue que le dio un paro respiratorio. Mi papá murió en su cama, algunos llaman a esta muerte la muerte del rey. Llamaron a un primo y a una ambulancia, pero creo que era ya demasiado tarde, nada se pudo hacer por mi papá. Quizás si hubiera estado ahí mi papá se habría salvado, pero él hubiera no existe.

Yo decidí que ropa iba a vestir mi papá en su funeral, para cuando llegué mi mamá ya había llamado a la funeraria, la hermana de Chacha, Martha que era enfermera se fue a ayudar para que el cuerpo saliera lo más pronto y que no fueran a retrasar este proceso. El hijo de la maestra Grace Timmer que era medico internista nos ayudo a expedir el certificado de defunción de mi papá. También tuve que llamar a mi tío Rafael hermano de mi mamá y decirle que mi papá había muerto. Le llame también a Gregorio hijo mayor de mi papá, a Jorge.

La llegada de mi papá a la funeraria estaba programada para las 0:00 horas, en la funeraria Parque Funeral Colonias. Al llegar a la funeraria solo estábamos mi mamá, Ricardo, David un compañero de escuela que había ido al campamento y que nunca me dejo solo. También estuvieron mi tía Esther, mi tío Jose, Pepe y Sergio. Poco después llego la Sra. Celia de Juan y su esposo. También nos acompañó mi tío Leobardo.

Ver el cuerpo de mi papá en el ataúd para mi fue impresionante, algo que no podre olvidar. Por la mañana como a las 5:30 tuve que salir al cultural para avisar que mi mamá no iba a trabajar porque mi papá había muerto el día anterior. David me acompaño. Decir que mi papá había muerto fue muy difícil para mí. Durante el día, tuve que esperar la llegada de mi tío, que venía de San Jose California.

Afrontar la muerte de mi papá en soledad fue muy difícil para mí, no recuerdo que alguien se haya acercado a consolarme, a darme un abrazo que en ese momento para mi era tan importante. Mi mamá, Ricardo y yo vivimos la partida de mi papá de manera muy diferente.

El cortejo fúnebre partió al cementerio para ahí celebrar su misa de cuerpo presente a las 6 de la tarde. Su partida en este momento de mi vida de verdad me afecto y más porque yo afronte su partida en soledad.

No haber estado en el momento en que murió es algo que no puedo cambiar, pero ahora años después me pongo a pensar que no poder haber hecho nada por el me hubiera afectado aún más.

Hoy han pasado poco más de 35 años y su recuerdo aun está presente en mí.

jueves, 11 de noviembre de 2021

Si hubiera llegado un poco antes...

Como partiremos de esta vida es algo que siempre desconoceremos. Yo en lo particular no creo estar listo para morir, y creo que mucho no lo estamos o al menos eso es lo que pensamos. Muchas personas mencionan que las personas mayores presienten cuando están a punto de partir. Se habla que los enfermos tienen una recuperación repentina antes de morir. Pero mucho de esto es simplemente incierto. Las condiciones en que partiremos son simplemente desconocidas para todos nosotros.

 

Morir para mí no está en mis planes en estos momentos si pudiéramos planear nuestra muerte. Sin embargo, creo que algunas personas son bendecidas con esto. Yo nunca supe si mi papá era o no católico. Se caso por la iglesia con mi mamá después de muchos años de estar casado con ella por lo civil. Al parecer, con su primera esposa si estuvo casado por la iglesia, y el sacerdote que los caso lo confeso y accedió a casarlos. Salvo esa ocasión en que mi papá asistió a misa por su matrimonio es el único recuerdo que tengo de él, cómo católico.

 

Lo que si reconozco es que siempre fue un gran devoto de la virgen de Zapopan. Siempre lo veía orando antes de dormir, siempre bendiciendo y orando por las personas que estaban en su corazón. Cada noche sin falta, antes de dormir lo veía orando, hablando en voz baja encomendando a todos a la virgen de Zapopan.

 

Siempre recuerdo que le pedía a la virgen que le permitiera vivir hasta que yo cumpliera los 18 años. Siempre hacia mandas a la virgen. Estas mandas consistían en entrar de rodillas en un principio desde el atrio hasta el altar de la Basílica de Zapopan. Después solo era desde la entrada de la basílica. Yo siempre lo acompañaba y me arrodillaba junto a él, algunas escuchaban lo que decía otras veces no. Después pasábamos a ver las imágenes de recuerdos de milagros concedidos. Y después a comprar una imagen de la virgen o algún recuerdo para llevar.

 

Además, pasábamos al mercado y mi papá junto a mi mamá compraban chicharrones y algunos chiles jalapeños y pasábamos a sentarnos a la plaza a comer, realmente esta era la mejor parte, no me importaba nada, solo disfrutaba de esos tacos de chicharrones con doble tortilla y un chile jalapeño para después regresar a casa.

 

Yo cumplí los 18 años el jueves 06 de febrero de 1986, en el fin de semana que le seguía, saldría de campamento, pues en ese entonces yo era miembro de grupo 25 de scouts de México. Era un grupo pequeño, pero todos éramos muy unidos. Yo junto a tres compañeros planeamos ese fin de semana ya que íbamos a formar parte del clan de Rovers, rama más alta de los grupos scouts y yo era el que tenía más experiencia, por lo que planee junto a mis amigos ese fin de semana. Nos veríamos en mi casa y de ahí saldríamos a la central camionera para partir de campamento.

lunes, 1 de noviembre de 2021

Las Tragedias pueden unir vidas.

Las tragedias pueden llevarnos a grandes historias. No siempre lo que veamos como desgracias nos llevaran a vivir en la tristeza. Definitivamente perder a un ser amado significa un gran dolor, que quizás nunca se podrá olvidar, pero deberemos de aprender a vivir con esta ausencia.

 

Mi papá a pesar de los años cuando hablaba de su mamá terminaba con lágrimas en sus ojos, la primera vez que vi a mi papá llorar fue para mi algo que no podré olvidar, ver como su lagrimas corrían por sus mejillas y como decía que su mamá le había hecho tanta falta. Verlo quebrarse ante ese recuerdo que había pasado ya hace tantos años no lo entendí sino hasta que lo perdí yo a él.

 

Por el lado de mi mamá es algo distinto, quizás los pocos años de haber convivido con su papá, quizás el dolor era más por haber sido abandonada de alguna manera. Y, sin embargo, hasta donde pude entender no tenía resentimientos para con mi abuela. Si existieron algunas diferencias, pero el amor pudo más y siempre mi abuela estuvo al lado de nosotros de una forma u otra. No puedo recordar momentos en que ella no estuviera con nosotros.

 

Historias tan distantes y tan diferentes entre sí, pero que la vida, el destino, el universo, o Dios unieron. Doy gracias a Dios por haberlos unido, sin ellos mi vida como es ahora no sería lo que es. De ambos aprendí muchas cosas. A ambos los extraños de diferente manera y por circunstancias diferentes. Pero siempre estaré agradecido con ellos, siempre habrá un lugar especial en mi corazón donde sus recuerdos vivirán por siempre a pesar de su ausencia.

 

Con mi padre la relación fue mucho más cercana, quizás porque pase mucho más tiempo con él, y porque quizás teníamos muchas cosas que compartir, el gusto por el beisbol, mi pasión por escuchar sus historias de cuando era joven, de sentarme aun siendo un adolescente en sus piernas y pedirle que me besara, o que me rosara con su barba y después cuando sufrió una embolia yo lo bañaba y lo rasuraba, siempre respetando su privacidad. durmiendo a su lado cuando viajo de regreso a Estados Unidos a reunirse con sus hijos y con sus hermanos que había dejado atrás, por estar al lado de mi mamá.

 

Como mi madre la relación fue un poco más tormentosa, un poco más ríspida. Hubo mucho momento felices peo también hubo muchos momentos que quisiera olvidar. Un recuerdo que tengo de ella y que es quizás con el que me quiero quedar es cuando en una ocasión mi papa no accedió a tenerme entre sus piernas y ella me consoló. también tuvimos momentos en que por su carácter nos separamos el uno del otro. Creo yo que uno de los momentos más ríspidos fue cuando al morir mi papá, ella me culpo por no haber estado en casa. Recuerdo que al entrar me dijo que yo tenía la culpa de que mi papá hubiera muerto. quizás el sentirse sola, desprotegida la hizo decirme eso. Y si, nuestra relación cuando crecí fue más difícil y con la ausencia de mi papá mucho más. 

 

sábado, 30 de octubre de 2021

La Tragedia

Las circunstancias en que el universo puede llevarnos a nuestro destino pueden ser trágicas. La historia de mi mamá estuvo llena de tragedia. A la edad de ocho años compartía el amor de sus padres, Miguel y Catalina. Ella había nacido en un pueblo al sur de la ciudad de Guadalajara, Zacoalco de Torres Jalisco. Ella fue la mayor, después le seguiría Irene, Rafael y finalmente José. Entre ellos había solo dos años de diferencia. Su papá debió haber sido en ese momento jornalero, y como sucede en muchas historias, después de una jornada de trabajo era reconfortante ir a una cantina a saciar la sed y a buscar algo más.

Pues resulta que en una ocasión mi abuelo estaba con una mujer que era del agrado de otro hombre y que no vio con buenos ojos que el estuviera con ella. Pero al parecer a él no le importo, finalmente salió de la cantina sin darse cuenta de que estos hombres lo seguían. En algún punto lo alcanzan y le reclaman lo sucedido en la cantina, a lo que él dice que por favor no le hagan nada, que tiene hijos pequeños. Pero al parecer esto no fue razón para que de varias puñaladas le quitaran la vida.

Cuentan que se oían los gritos rogando por su vida y diciendo que tenía hijos pequeños. Pero no les importo, dejaron a una mujer viuda con cuatro niños que alimentar. Viuda y sin saber a quién recurrir, mi abuela busco justicia y se dirigió al presidente municipal del pueblo, quien inmediatamente mando buscar a los culpables, pero al parecer estos ya habían huido con rumbo desconocido.

La zozobra y la incertidumbre llegaron a la vida de todos ellos. Ante la insistencia de pedir ayuda y de no tener como mantener a sus hijos, el presidente del pueblo le sugirió entregar a dos de sus hijos para que trabajaran con su familia.

Y aquí vienen muchas preguntas, ¿Sería esto suficiente como para entregar a tus hijos, y quedarte solo con dos de ellos? ¿A quién entregar y con quien quedarte? creo que esta no fue una situación fácil para ella como madre, pero debemos de considerar las circunstancias en las cuales se encontraba en ese momento y sobre todo la falta de oportunidades para salir adelante, en una sociedad donde una mujer sola no era bien vista.

En fin, la decisión la tuvo que tomar muy a pesar de que esta le rompiera el corazón. Decidió entregar a Dolores la hija mayor y a Rafael. Esta decisión cambiaria la vida de ambos para siempre. Juzgar su decisión aun siendo padre yo en este momento sería injusto para mi abuela. Las circunstancias y los tiempos ahora son muy diferentes. Sin embargo, creo que pudo haber tomado alguna otra decisión, pero esta provocaría que mi mamá y mi papá se conocieran con el tiempo.

De las tragedias también pueden resultar cosas buenas.

 

 


jueves, 28 de octubre de 2021

Todos los caminos llevan a Roma

Se dice que todos los caminos llevan a Roma, porque en algún momento así era. En el caso de mis papás creo que así fue, sus vidas se desarrollaron de manera distinta pero poco a poco y sin saberlo, el destino vendría a unirlos.

 

 Para mi papá, perder a su mamá fue un duro golpe, y más cuando fue su propia hermana quien provoco esto. Las circunstancias en que su papá decidió tomar como esposa a su propia hija para mí son inciertas porque mi papá no solía hablar de cómo fue que esto sucedió, pero si mencionaba que su hermana había tomado la decisión de seguir a su papá. La vida de mi papá no fue fácil, creció en un rancho donde aprendió a trabajar de mano de su abuelo, quien yo creo fue un gran apoyo para él. Un año después de la muerte de su mamá, mi papa contraria matrimonio y de este resultarían dos hijos varones, Gregorio y Gerardo. Pero la suerte no estaría de su lado, con las responsabilidades de trabajar en un rancho él tenía que estar fuera por largos periodos y esto fue aprovechado por uno de sus amigos.

 

Ahora el sentiría en carne propia la traición de quien en ese momento era su esposa. decidió dejarla y al dejarla también dejo a sus hijos. después vendrían dos matrimonios más y las circunstancias serian similares. Que sucedía en su vida para mi es incierto. Del segundo matrimonio resultarían dos hijos más, Jimmy and Katherine, después Gaylor, Donna and Dinne. Los últimos tres estarían con él por más tiempo. Y claro mi papá no solo vivió en Texas, pero viajo por distintos estados a lo largo de su vida. En su último matrimonio la ciudad donde radicaba era Oakland California.

 

 En esta ciudad mi papá trabajaba en la fábrica de pintura Pacific Paint Corporation. Esta compañía sería importante para el destino de mi papá y más uno de sus entrañables amigos Joe.

 

 Para mi papá la música y el deporte jugaron un papel importante, box y beisbol serian actividades que mi papá disfrutaría hasta los últimos días de su vida. A este punto mi papá también estaría pensando en buscar casarse de nuevo ya que no quería pasar el resto de su vida solo.

 

 Yo admiro esto de mi papá, tres matrimonios que no resultaron ser lo que quizás él hubiera esperado para él, y, sin embargo, siempre estuvo en busca de la felicidad, o al menos eso creo yo. Las pocas veces que lo vi triste fue siempre por la muerte de su mamá, y siempre lo veía alegre, tomando café.

 

 El universo estaba confabulando en su favor, y él no lo sabía. El universo le tendría muchos desafíos por delante, él siempre los afrontaría con la mejor de las actitudes.